Burnout o Síndrome del trabajador quemado

¿Alguna vez has oído hablar del Burnout o síndrome del trabajador quemado? Es más común de lo que parece, por lo que es probable que si continúas leyendo este artículo te puedas sentir identificado con ello o conocer a alguien que se encuentre en esta situación.

Probablemente te hayas encontrado en algún momento de tu vida insatisfecho con tu trabajo por algún motivo o hayas conocido a alguien que se sienta o se ha sentido así. Este es precisamente el tema que hoy nos ocupa, el ambiente de trabajo en ocasiones nos somete a procesos laborales psicológicamente muy intensos, debido a diferentes motivos, como pueden ser: trabajo a turnos, alta demanda de trabajo, trabajo por objetivos, conflictos en las relaciones con los compañeros y/o superiores, bajo reconocimiento y desvalorización profesional, etc. En este sentido, algunos estudios han demostrado que estos factores de estrés desencadenan los problemas psicológicos en muchos trabajadores, siendo estos la principal causa de absentismo e incapacidad laboral.

El estrés interfiere en la relación de placer y satisfacción que tenemos con el trabajo y con nuestra calidad de vida. Por tanto, altos niveles de estrés y baja calidad de vida pueden constituirse como factores de riesgo para el llamado síndrome de burnout.

El síndrome del burnout se caracteriza por un conjunto de síntomas que manifiestan el agotamiento del trabajador, caracterizados por la falta de energía física y mental (agotamiento emocional), pérdida de interés por el trabajo (despersonalización) y sentimientos de auto-desvalorización (reducida realización profesional). Además, entre los síntomas más característicos, podemos encontrar:

– Procrastinación (tendencia a dejar para más tarde lo que puedes hacer ahora)

-Fatiga Crónica

– Pesimismo

-Enlentecimiento

-Desesperanza (sentimiento que se caracteriza por no encontrar solución a los problemas o  tener bajas expectativas de futuro)

-Insatisfacción laboral

-Irritabilidad

-Aislamiento

-Vacío interno

-Mayor tendencia a enfermar

Este síndrome puede producir consecuencias nefastas en quienes lo sufren, como pueden ser el absentismo al puesto de trabajo, el llamado presentismo (únicamente hacer acto de presencia en el puesto sin que ello suponga trabajar), insatisfacción laboral, jubilación precoz, además de todas las consecuencias psicológicas que anteriormente detallábamos.

Es por ello, que desde PsiqAT consideramos de vital importancia que conozcas las consecuencias que produce este síndrome, así como una serie de consejos que pueden ayudarte a prevenirlo o mitigarlo.

Pautas para hacer frente al Burnout:

  1. Duerme al menos 8 horas diarias
  2. Ten periodos de desconexión en el trabajo
  3. Bebe al menos 2 litros de agua al día y lleva una dieta equilibrada
  4. Aprende a poner límites contigo mismo y con los demás
  5. Aprende a decir que NO cuando lo necesites
  6. Diferencia la jornada laboral del tiempo libre ¡No te lleves el trabajo a casa!
  7. Dedica tiempo a cosas que te gusten y te hagan feliz
  8. Trata de entender tu reloj interno (los momentos en los que eres más o menos productivo para poder sacar más provecho de ellos).
  9. Tómate pequeños descansos durante la jornada laboral para evitar la fatiga

Desde PsiqAT comprendemos que a veces no es fácil llevar a cabo todas las anteriores pautas, por lo que, si sientes que la situación te supera y necesitas ayuda profesional, estaremos encantadas de ayudarte. A través del Acompañamiento Terapéutico trabajaremos contigo directamente en tu entorno, exponiéndonos juntos a aquellas situaciones que te generan estrés y malestar. Encontrando aquellas herramientas que te ayuden a sentirte mejor contigo mismo y con tu trabajo.

¡No lo dudes! Contacta con nosotras.

¿Cómo gestionar la vuelta al cole?

¿Te has preguntado alguna vez cómo afecta a nuestros niños y niñas el inicio de la etapa escolar o la vuelta al cole? ¡Desde PsiqAT queremos contártelo!

Para muchos niños y niñas, el paso a la etapa escolar o la vuelta al cole tras un largo periodo de tiempo de descanso, puede provocarles gran estrés y ansiedad en circunstancias normales, ya que tienen que regresar y/o instaurar una rutina de horarios, comidas, ducha sueño, actividades extraescolares… Más aún si nos encontramos en mitad de una pandemia mundial, lo que supone un estrés añadido para nuestros niños y niñas y nuestras familias, ante una etapa de miedo, inquietud e incertidumbre. Sumado a un gran agotamiento emocional.

Para muchos niños y niñas, el paso a la etapa escolar o la vuelta al cole tras un largo periodo de tiempo de descanso, puede provocarles gran estrés y ansiedad en circunstancias normales, ya que tienen que regresar y/o instaurar una rutina de horarios, comidas, ducha sueño, actividades extraescolares… Más aún si nos encontramos en mitad de una pandemia mundial, lo que supone un estrés añadido para nuestros niños y niñas y nuestras familias, ante una etapa de miedo, inquietud e incertidumbre. Sumado a un gran agotamiento emocional.

Desde hace más de un año, nuestra rutina se ha visto afectada y nuestros niños y niñas han tenido que adaptarse de manera continuada a los cambios, nuevas modalidades de estudio, reducción de las relaciones y contextos sociales, sumado a la incertidumbre de los padres en cuanto a sus respectivas jornadas laborales.

Desde entonces, son muchas las preguntas que rondan nuestra cabeza y también la de nuestros hijos e hijas con la vuelta al cole¿Tendrán los mismos horarios? ¿Qué medidas van a llevar a cabo? ¿Qué pasa si alguno de los compañeros de mi hijo e hija es positivo? ¿Se cierra el aula? ¿Cómo tengo que actuar en ese caso? 

Por ello desde PsiqAT queremos transmitirte tranquilidad y ofrecerte una serie de pautas que pueden serte útiles a ti y a nuestros niños y niñas para que la vuelta al cole en estas circunstancias sea más llevadera: 

  1. Transmitirles tranquilidad y seguridad. En este punto es importante favorecer una comunicación abierta y clara sobre aquello que le preocupa a nuestros niños y niñas, siempre adaptándonos a su edad y madurez, sin negar la realidad actual.
  2. Preparar a nuestro hijo e hija ante los posibles cambios escolares en etapa de pandemia (nuevas medidas de higiene, nuevos protocolos…) y acompañar en todo momento en la adquisición de esos nuevos hábitos.
  3. Ayudarles a comprender y a adaptar la forma de relacionarse con los otros y dar pautas que le puedan proporcionar seguridad, por ejemplo, enseñar nuevas formas de jugar, nuevas formas de estudio…
  4. Rescatar aspectos positivos y las múltiples ventajas de comenzar o regresar a la escuela, como, ver a su profesor/a preferido, a sus amigos, entre otros.
  5. Es importante antes del inicio del curso, ir estableciendo rutinas para evitar que un cambio repentino pueda repercutirles negativamente en la vuelta al cole, como, por ejemplo, días antes de comenzar las clases, ir acostándose antes, preparar el material escolar, etc.
  6. Por supuesto, tenemos que tener presente que cada niño/a y adolescente tiene un periodo de adaptación distinto a los cambios y nuevas situaciones, por lo que necesitan TIEMPO Y PACIENCIA.

El Acompañamiento Terapéutico, un viaje a lo largo de su historia

¿Alguna vez te has preguntado qué es eso del Acompañamiento Terapéutico?, ¿Cómo surgió? ¿Y cuál es su situación actual en España? En el siguiente artículo pretendemos resolver todas estas dudas y clarificar el modelo que sigue esta novedosa corriente.

El Acompañamiento Terapéutico surgió en el seno de la salud mental en Argentina a finales de los años 60 como un conjunto de propuestas conceptuales, clínicas, comunitarias, y hasta político-sociales, que promovían una nueva significación de la “locura”, y de sus posibilidades de tratamiento. Los principales factores que favorecieron la aparición del Acompañamiento Terapéutico son la consideración del ambiente social y familiar de la persona atendida, la contención cotidiana del paciente y el hecho de que los recursos institucionales no resultaban suficientes para el tratamiento.  En esta época, se comenzaron a cerrar los manicomios de Europa Occidental y Estados Unidos, con la supresión paulatina del modelo de intervención que llevaban.

Esta transformación tiene como principales influencias el psicoanálisis, la psiquiatría comunitaria, la antipsiquiatría y el cambio generado en los pacientes al evolucionar la psicofarmacología. La característica común de todos los movimientos anteriormente mencionados es la consideración de que el paciente dispone de una serie de recursos y aspectos saludables, que le permiten tomar decisiones sobre su tratamiento, por lo que se convierte en un elemento activo en su propio proceso de integración social.

Acompañante Terapéutico

La figura del acompañante terapéutico, surgió a partir de otras formas anteriores que tenían funciones similares, como por ejemplo en Argentina y Brasil apareció la figura del “amigo cualificado” que acompañaba al paciente fuera de las actividades de la clínica y que finalmente se convertiría en el acompañante terapéutico, qué conocemos hoy en día.

En Argentina, el Acompañamiento Terapéutico se inscribió en el “campo de la Salud Mental”, concepto que incluía a todo un movimiento reformista. Este movimiento buscaba abrir la asistencia a la comunidad, integrar el trabajo interdisciplinario e implementar recursos alternativos de intervención.

En los años 70 se comenzó en Argentina a trabajar en la cotidianeidad de la vida de los pacientes, esta salida del “consultorio” hacia el contexto cotidiano-social de las personas atendidas.

En la actualidad los campos de actuación se han ido ampliando, destacando la educación especial (discapacidad, autismo y psicosis infantil), el tratamiento de pacientes oncológicos (cuidados paliativos), geriatría y hasta en el marco de la psicología perinatal.

El Acompañamiento Terapéutico en España surgió entre finales de los años 80 y principios de los 90 cuando algunas escuelas psicoanalíticas principalmente comenzaron a utilizarlo. En la actualidad nos encontramos en un momento de transición del rol, siguiendo poco a poco los pasos seguidos en Argentina.

Referencias:

Chévez, A. (2012). Acompañamiento terapéutico en España. Editorial Grupo 5.

Segui García, G. A. (2013). Acompañamiento terapéutico. Historia, teoría y clínica: Experiencia en la Comunidad Terapéutica de Peñalolén.

Beneficios del Acompañamiento Terapéutico

Además de preguntarte qué es eso del Acompañamiento terapéutico, ¿Alguna vez te has preguntado cuáles podrían ser los beneficios que puede tener el Acompañamiento terapéutico en tu vida o la de tus seres queridos? ¡A lo largo de este artículo podrás descubrirlo!

A continuación, vamos a ver cuáles son los principales beneficios del Acompañamiento terapéutico:

• El Acompañamiento terapéutico media y ayuda a personas con dificultades o retos personales a conseguir sus objetivos.

• Gracias al Acompañamiento terapéutico se fijan objetivos en función de las necesidades de cada persona, a su justa medida.

• El Acompañamiento terapéutico permite que la actuación sea directamente en el contexto de la persona. Por lo que, las metas y objetivos se persiguen desde la cotidianidad.

• El Acompañante terapéutico te ayudará a gestionar situaciones de crisis y dificultad.

• El Acompañante terapéutico persigue sacar el mayor potencial, facilitando la autonomía y autoestima de la persona.

• La disciplina del Acompañamiento terapéutico lleva a cabo un seguimiento personalizado de la evolución de cada persona.

• A través del Acompañamiento terapéutico se persigue la promoción educativa, laboral y recreativa. 

• El Acompañante terapéutico te apoya en el mantenimiento o desarrollo de vínculos sociales y familiares que aumentan el bienestar de la persona.

• A través del Acompañamiento terapéutico y, en caso de ser necesario, se persigue la detección temprana de síntomas de recaída, para así evitar la internalización.

Ahora…¡ya conoces algunos de los beneficios del Acompañamiento terapéutico! Para más información puedes consultar en la web (www.psiqat.es) y también pedirnos más información a nosotras por las diferentes vías de contacto disponibles.

El Acompañamiento Terapéutico desde un caso de Trastorno de la Conducta Alimentaria

El Acompañamiento Terapéutico se puede aplicar a multitud de situaciones y problemáticas. Para conocer en profundidad cómo se puede trabajar a través del enfoque del Acompañamiento Terapéutico, desde PsiqAT, queremos mostrarte un caso teórico-práctico.

Caso práctico de Acompañamiento Terapéutico.

Sofía nació y vivió en Madrid, más concretamente en el Barrio del Pilar con su padre y madre. En la etapa escolar, refiere situaciones de acoso que se mantuvieron en el tiempo. No identifica su infancia como una infancia feliz.

Ha viajado por diferentes países de Europa con sus padres y tras finalizar
Bachillerato, comenzó sus estudios de Administración y dirección de empresas en la Universidad Complutense (Madrid). Identifica el inicio de su enfermedad a los 18 años, como desencadenante del estrés al que se sentía sometida por sus padres (a lo cuáles los describe como estrictos y sobreprotectores) y los estudios. A partir de los 14 años, Sofía comenzó a perder peso considerablemente en muy poco tiempo, tras llevar a la práctica la realización de dietas estrictas, que posteriormente desencadenaron en un rechazo constante a cualquier tipo de alimento, por el miedo a poder engordar.

Inició seguimiento en Salud Mental tras el primer ingreso con la edad anteriormente mencionada. Desde  entonces, ha estado intercalando el uso de recursos públicos y privados para mejorar su salud. Sus padres comentan que la convivencia con ella, es insostenible. Aunque entre todos, incluida Sofía, identifican cierta mejora física y de salud, tras salir de los ingresos programados. Todo esto se desmorona según comentan, cuando Sofía vuelve a su vida cotidiana, donde tiende a empeorar.

Sofía, se define como una persona evitativa y ante las situaciones que le producen estrés, aumenta la preocupación por lo que los demás puedan pensar de ella, presenta dificultades para exponer opiniones distintas a los que sostiene la mayoría, así como cierta tendencia a sentirse influenciada por personas que poseen grandes convicciones. Por otro lado, reconoce las emociones en sí misma y en los demás.
Además de identificar las situaciones que le producen mayor ansiedad. Refiere dificultades de atención y retención de la información.

A nivel personal, manifiesta cierta satisfacción sobre algunos aspectos de su personalidad, pero a rasgos generales, se identifica con una baja autoestima.

Lleva 3 años en situación de desempleo. Verbaliza no tolerar las críticas e incapacidad para desenvolverse en cualquier puesto.

Objetivos del Acompañamiento Terapéutico.

ObjetivosAcciones
1- Favorecer la integración de Sofía en su contexto.-Ayudar a identificar situaciones de riesgo y de protección.
-Acompañar y dotar a Sofía de estrategias de afrontamiento ante situaciones y fomentar sus
habilidades para superar las situaciones con mayor dificultad.
2- Apoyar en los
hábitos alimenticios.
-Establecer hábitos y rutinas de alimentación.
-Proporcionar pautas de alimentación saludable.
-Dar apoyo y acompañar a la persona a la consulta con el especialista.
3- Mejorar la relación
con sus padres.
-Acompañar a Sofía y su familia en la búsqueda de momentos de disfrute familiar y favorecer la
comunicación entre los miembros de la familia.
4-Mejorar autoestima.-Incentivar que se exponga a situaciones sociales, acompañándola en el proceso.
-Conseguir una mayor aceptación de su imagen
corporal.